Una guitarra es una inversión, pero también es un instrumento delicado hecho de madera, un material sensible a los golpes y a los cambios en el ambiente. Saber cómo protegerla es uno de los cuidados más importantes que cualquier músico puede tener, ya sea que esté guardada en un rincón de la casa o de viaje. Un poco de precaución puede evitar reparaciones costosas y garantizar que tu guitarra te acompañe durante muchos años.
Estuche vs. funda: Tu primera línea de defensa
La elección del estuche es tu primera decisión crucial. Cada uno tiene un uso distinto:
- Funda blanda (gig bag): Es liviana, cómoda y perfecta para moverte por la ciudad. Si vas a ir a un ensayo o a tocar en un lugar cerca de tu casa, una funda de buena calidad con un acolchado grueso es suficiente. Sin embargo, no ofrece una protección real contra golpes fuertes o la presión.
- Estuche rígido (hard case): Es la mejor opción para la máxima protección. Un estuche rígido protege tu guitarra de los impactos, los cambios de temperatura y la presión, siendo la opción ideal para viajes largos, si la guardás en un lugar que no es seguro o si la tenés que despachar en un avión.
Protección en el camino: Cómo transportar tu guitarra
- En auto: Nunca dejes tu guitarra en el baúl del auto bajo el sol directo o a la intemperie por la noche. Los cambios bruscos de temperatura son muy dañinos para la madera.
- En avión: Si tenés que viajar en avión, la única opción segura es un estuche rígido de alta calidad para el equipaje despachado. Aún así, siempre es recomendable llevar el instrumento en la cabina si es posible. Antes del viaje, aflojá un poco las cuerdas para aliviar la tensión del mástil.
Protección a largo plazo: Guardar la guitarra en casa
Cuando no la usás, el lugar donde guardás tu guitarra es tan importante como el estuche.
- Humedad y temperatura: La madera se expande y se contrae con los cambios de humedad. El lugar ideal para guardar una guitarra es en un ambiente con una temperatura y humedad estables. Evitá los lugares extremos como sótanos húmedos, áticos calurosos o cerca de radiadores. El rango ideal de humedad para la mayoría de las guitarras es entre el 45% y el 55%.
- El uso de humidificadores: En épocas de mucho frío y calefacción, el aire se vuelve muy seco. Para evitar que la madera se seque y se resquebraje, podés usar un humidificador o deshumidificador dentro del estuche.
La importancia del cuidado diario
El mejor hábito es simple: guardá la guitarra en su estuche o funda cuando no la uses. Esto no solo la protege de golpes y caídas, sino que también la aísla del polvo y de los cambios bruscos de temperatura y humedad.
Conclusión
La protección no es solo una cuestión de evitar golpes, sino de preservar el sonido y la integridad de tu guitarra a lo largo del tiempo. Un buen cuidado es la clave para que el instrumento te acompañe durante muchos años, sea en la ruta o en casa. Si tu guitarra sufrió un golpe o necesitás un mantenimiento, en el directorio de deLuthiers.com.ar vas a encontrar a un experto que puede ayudarte.










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