Las clavijas, o clavijeros, son una de las piezas más importantes de la guitarra, aunque a menudo pasan desapercibidas. Son los engranajes que te permiten afinar tu instrumento y, si son de buena calidad, garantizan que esa afinación se mantenga estable. Entender los tipos que existen es el primer paso para evitar problemas y, si lo necesitás, hacer una mejora que realmente valga la pena.
1. Los dos formatos de pala: 3+3 vs. 6 en línea
Este es el primer punto que tenés que considerar. El formato de la pala de tu guitarra determina el tipo de clavijas que podés usar. Son dos diseños clásicos que no son intercambiables.
- Formato 6 en línea: Este es el diseño icónico de la mayoría de las guitarras tipo Stratocaster y Telecaster. Las seis clavijas están montadas en una sola fila en un lado de la pala.
- Formato 3+3: Es el otro gran estándar, asociado a guitarras como la Les Paul y la SG, así como a casi todas las guitarras acústicas y clásicas. Las clavijas están distribuidas de forma simétrica, con tres de un lado de la pala y tres del otro.
Es crucial que al comprar un juego de clavijas te fijes que el formato sea el correcto.
2. Anatomía y tipos de clavijas
Una vez que sabés el formato que necesitás, tenés que entender los tipos que existen y el rol de cada uno en la afinación.
- Clavijas de engranaje abierto (vintage): Suelen verse en réplicas de guitarras clásicas (como las Stratocaster de los años ’50). El engranaje queda a la vista, lo que les da un look retro, pero las hace más vulnerables al polvo y la humedad. Requieren una limpieza y lubricación ocasional.
- Clavijas selladas (die-cast): El estándar moderno. El mecanismo está encapsulado, lo que lo protege del exterior y evita la necesidad de mantenimiento. Suelen ser más precisas y estables que las de engranaje abierto.
- Clavijas con bloqueo (locking): La evolución tecnológica. Cuentan con un mecanismo interno que sujeta la cuerda al poste sin necesidad de darle múltiples vueltas. Esto tiene dos grandes beneficios:
- Mayor estabilidad: Al no deslizarse la cuerda, la afinación es mucho más estable, ideal para guitarras con tremolo.
- Cambios de cuerda ultra rápidos: Simplemente pasás la cuerda por el poste, la bloqueás y afinás.
3. El factor clave: El “ratio” de las clavijas
El ratio de una clavija te dice la precisión con la que podés afinar. Se expresa en un número, como 18:1 o 21:1.
- ¿Qué significa? Un ratio de 18:1 significa que tenés que darle 18 vueltas a la paleta para que el poste dé una vuelta completa.
- ¿Qué tan importante es? A mayor sea el ratio, más movimientos de la paleta necesitás para mover la cuerda, lo que te da una afinación más fina y precisa. Si movés apenas la clavija y el tono cambia mucho, es probable que tu ratio sea bajo.
4. Un caso especial: Las clavijas de guitarra clásica
A diferencia de las clavijas para guitarras eléctricas o acústicas de cuerdas de acero, las de guitarra clásica tienen un diseño muy particular. Se montan en pares en los extremos de la pala y utilizan rodillos de plástico o madera para enrollar las cuerdas de nylon. Suelen tener un diseño más ornamental y su principal función es adaptarse a la tensión baja de las cuerdas de nylon.
Conclusión
Unas buenas clavijas son una inversión en la estabilidad y precisión de tu guitarra. Ya sea que busqués el look vintage de un engranaje abierto, la fiabilidad de las clavijas selladas o la comodidad de un sistema con bloqueo, asegurate siempre de elegir el formato correcto (3+3 o 6 en línea). Y si tu guitarra se desafina a cada rato, es posible que un upgrade de clavijas sea la solución.
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